EL PRIMER VIAJE

Eso que marca un hito: el inicio de todo.




Realmente, cuando saqué mi primer boleto de avión no pensé jamás que ese simple hecho transformaría mi vida radicalmente.  El primer viaje que realicé fue a Cuba, para el cual contraté mis servicios por medio de una agencia de turismo. ¡Fué hermoso! porque incluso viví mi primer vuelo en avión. Pero tengo que decir que mi primer viaje en realidad no fue el primero. Fue el segundo. Y descubrí esto último que digo al regresar. Pienso que lo que en forma certera marca una travesía para siempre es el sentimiento que te queda cada vez que recordás el haber estado allí. Son las experiencias, los sentidos, los sabores, las conversaciones, las relaciones y la energía que tiene el lugar que visitás, los que marcan tu recuerdo y generan  lo que yo llamo "el dejavú" de tu alma y tu corazón. Podés haber regresado hace meses, e incluso estar caminando por la calle, que cualquier vestigio o detalle puede teletransportarte a ese sitio. Y arrancarte una sonrisa.  Desde ese retorno a casa algo cambió en mi. Nunca más quise dejar de viajar. Mi segundo viaje: el hito.

Aeropuerto Fiumicino- Roma, Abril de 2012.



Corría semana santa del año 2012. Mi Nonna (abuela materna italiana) había partido de este mundo hacía unos 2 años. Le había prometido ir a conocer su tierra, su pueblo, cueste lo que cueste y aunque no tenga la menor idea de como llegar. Me encontraba con una fuerte lesión en un pie y previo a la cirugía, decidí que ese era el mejor momento de partir, para sanar también el espíritu y darme fuerzas para lo que venía. ¡Nunca imaginé que ese pequeño viaje de 4 días (sí, estuve solo 4 días en Italia) podía darme un tesoro tan grande! Un legado para mis hijos y mis generaciones. Un regalo que sin duda alguna, vino desde el cielo.

Nuestros origenes: esa gran curiosidad que se transfomó en la inspiración de mi vida.

Con un yeso y medio renga por la vida, armé mi bolsito de mano, lleno de ilusiones y con una gran incertidumbre sobre lo que encontraría en el viejo continente. ¡Tenía muchas expectativas! y una gran revolución interna por la esperanza que generaba en mi el hecho de encontrar la casa de mi abuela. Con un domicilio  medio confuso en una isla del sur de Italia y un mapa de google maps impreso en mi mano, me subí al único vuelo de Aerolíneas Argentinas en el que quedaba un lugar para mi.

Es la pura verdad: "Todo camino conduce a Roma". Literalmente.

Prados con flores, desde el micro, camino a Villapriolo, Sicilia. Abril de 2012.

Cuando llegué a Roma tenía el cuerpo revolucionado. En modo automático, una alegría interna e inmensa me recorría. Fué como volver a casa después de mucho tiempo. No entendía nada, pero sabía para dónde tenía que ir, sin que nadie me lo diga. Tomé un micro de Alitalia, un shuttle bus de 4 euros que me dejó en el casco histórico, donde tenía hecha una reserva para un hotel modesto y pequeñito, pero lleno de encanto. Los dos primeros días recorrí Roma y me sobró el tiempo para "pisar el suelo" de la historia que solo había conocido en los libros de la escuela. Allí en Trastévere, empecé a revivir todas mis costumbres. TODAS las que mi Nonna había despacito y con constancia, inculcado en mi crianza, sin que yo me diera cuenta del legado que ella me había transmitido. EL LEGADO.

"Esos colores Santos"

 

Finalizando el segundo día saqué un boleto de avión de cabotaje hacia la isla de Sicilia. ¡Tuve mucha suerte! había olvidado que era feriado y conseguí el último asiento en el avión de servicios postales.  Cuando llegué a Catania, investigué sobre cómo llegar al pueblo. ¡Resulta que quedaba en el medio de la isla, arriba de una montaña! y solo había un micro que salía una vez por día. ¡Ese micro partía en media hora! así que me subí y arranqué mi aventura. Estaba empezando la Primavera y tal cuál mi Nonna me había contado, los prados estaban llenos de florecitas amarillas y violeta. Los árboles de mandarina y almendras estaban llenos de brotes y los higos de la india (tuna) estaban grandes como peras.  En la mitad del trayecto le pregunté al chofer del micro sobre el pueblo. Una señora me preguntó a quién buscaba. Lo más gracioso es que empecé a hablar en italiano naturalmente y ¡nadie me enseñó!. Eso también es legado. Resulta que la señora viajaba hasta el pueblo y conocía a mis tíos lejanos. No lo podía creer. Realmente, no lo podía creer. 

Mi Nonna (Abuela), el día que llegó a Argentina. Año 1952.

 "No lo podía creer. Realmente, no lo podía creer."

La llegada al pueblo. Ese tesoro invaluable imposible de imaginar.

Caminando con el yeso en Villapriolo, Sicilia. Abril de 2012.

"Me llevó de la mano a la casa de mis ancestros."

 

Cuando llegué a Villapriolo, al bajar del micro me quedé paralizada. No podía dejar de llorar de la emoción. Mis piernas temblaban. Delante mío, en la plaza central del pueblo, se materializaba esa torre del reloj de la que tanto mi Nonna me hablaba cuando era niña. Las campanadas empezaron a sonar. Y la señora me sacó del sopor llevándome de la mano a la casa de mis ancestros. Tocamos timbre en una casita de dos plantas. Para sorpresa, el timbre tenía un cartelito con el nombre de una señora llamada Angelina. El Apellido del cartelito era el apellido de mi abuela. Cuando la señora se asomó desde lo alto de una escalera, pude divisar la cara de mi bisabuelo en ella. Era mi tía, en una cuarta generación. No puedo explicar la revolución que se armó en ese pueblo. Llamada telefónica de por medio, empezaron a llegar primos, tíos y conocidos de mis bisabuelos. En una primera versión llegué hasta la casa de mi abuela, y desde una ventana pude divisar la cocina a leño que usaban para preparar la comida. Primera versión, si. La segunda, es parte de otra historia...

Hija de la inagotable historia. Descendiente de esos aventureros locos y valientes.

Como nieta de inmigrantes italianos, siempre quise conocer en detalle la historia de estos luchadores que vinieron a "hacer la América". Parte de mi familia se distribuyó en América del sur y otra parte se asentó en América del norte. Hasta ahora solo pude encontrar los rastros de mi abuela materna, en el sur de Italia. Aún me queda mucho por conocer, sobre todo la rama Napolitana de parte mi abuelo. Sobre ellos solo sé que muchos llegaron a Argentina unos años después que mi Nonna, y otros se dirigieron a la región del Lazio, en el centro de Italia, más precisamente Roma. Es un largo camino por recorrer. Camino en en el cual cada uno de los pasos dados quedan gravados para siempre en el árbol genealógico que armo en mi corazón.




Y para vos: ¿Qué fue eso que despertó tu pasión por ver que hay más allá de las fronteras del mundo que conocés?

10 comentarios en “EL PRIMER VIAJE

  • Que hermosa tu historia, tan hermosa que mientras la leo siento que lo estoy viviendo como si fuera mi propia historia, la que estoy reconstruyendo en este preciso momento!!!! me veo haciendo lo mismo en un futuro bien próximo!!!! Así lo deseo!!! Cariños!!!

    • Patricia: qué emoción leer esto! por supuesto que entiendo completamente lo que decís y pronto, más de lo que pensás, vas a estar viviendo tu propia hermosa historia. Te deseo lo mejor de este maravilloso mundo que tenemos!!
      -El viaje de la hormiga 🐜✈

    • Carol: qué alegría inmensa leerte! pronto estarás llegando a tus origenes y en lo que precises puedo ayudarte. Estamos conectadas.
      Muchas gracias por tomar parte de tu tiempo para contarme tu experiencia con este artículo.
      -El viaje de la hormiga 🐜✈

    • Hola Andrea! qué hermoso es poder transportar con el relato y que me acompañen a revivir ese momento tan único en mi vida.
      Muchas gracias!
      Un gran abrazo.

      -El viaje de la hormiga 🐜✈

  • Yo también estoy en eso!!!voy a Italia agosto 2017. A conocer el pueblo donde vivió mi abuelo. Sartori Gino. En un pueblito llamado primolano .si alguien tiene información de algún pariente de el.avisenme! !!!?

    • Hola Mirtha!! me da una emoción terrible lo que estás por hacer! va a ser algo que quedará marcado a fuego en tu alma, un legado!! No importa que no tengas demasiada información. Es un pueblito muy chico, al norte de Italia (Véneto), con solo 260 habitantes. Estoy segura que encontrás familia allí con solo mencionar el nombre de tu Nono. Ayyyy! por favor contame a tu regreso. Amo estos reencuentros ancestrales! Te deseo lo mejor!!

      Un cordial saludo.

      -El viaje de la hormiga 🐜✈

  • Hola viajera, desde Rosario te escribo y te cuento que tengo mucho deseo de comenzar a volar por otras culturas. Me quebre dos veces en distintos viajes y esas paradas forzadas me despertaron esta sensación de que acá no está mi lugar. Pero los miedo a andar sola y el.bendito estado de confort que nos da lo conocido me están reteniendo de algún modo. Me gustaría contactarte por otro medio y quizás me puedas guiar.

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