LA CAPILLA SIXTINA: EL SUEÑO DE DOÑA EUGENIA

Una joyita que no solo Michelangelo supo pintar.




Siempre voy a recordar al detalle ese maravilloso momento en que, entre un gran grupo de gente, entré a la Capilla Sixtina casi sin darme cuenta. Cuando pude asomarme y encontrar un lugar para caminar, mis ojos no daban crédito de lo que tenía adelante, arriba, a todos los costados, para donde mire. Color, color, arte, figuras perfectas, historias contadas con pinceles mágicos de esos grandes ilustres del Renacimiento Romano. ¡No me daban los ojos para sacar fotos con la mente!. Quiero decirles que la energía que encierra ese lugar hace que el vacío y el eco de las bóvedas que lo conforman hablen. Así que tanto si no pudiste viajar aún o ya viajaste y querés revivir ese único momento de tu pasar por el Vaticano, esta noticia es para vos. Yo me alegré muchísimo, no veo la hora de tener adelante esos frescos únicos para admirarlos de a milímetros y con lupa 🙂

"La verdadera obra de arte no es más que una sombra de la perfección divina". Michelangelo

Roma, Capilla Sixtina-Año 2013 (día de la asunción del Papa Francisco)

El sueño de visitar la Capilla Sixtina, una de las obras de arte más importantes del mundo por su tamaño y por el simbolismo que encierra, pronto será realidad para cientos de miles de latinoaméricanos. Sin tener que subirse a un avión -y comprar un pasaje, algo para muchos imposible-, gracias a los Museos Vaticanos, una réplica exacta de este lugar maravilloso, donde se entrelazan el arte y la fe, llegará a varios países en breve, entre ellos Argentina. Fuentes directas del Vaticano anuncian que estaría instalada en Buenos Aires antes de Navidad de 2017.

¿De qué se trata la iniciativa?

La idea es montar en la Argentina una réplica perfecta, como ya se hizo en México, donde la estructura está recorriendo el país desde julio del año pasado, con inmenso éxito de público. Claro, los visitantes pueden admirar los maravillosos frescos renacentistas del Juicio Final de Miguel Angel, de Perugino, Botticelli, Ghirlandaio y Signorelli como si estuvieran en el Vaticano.

La creación de Adán-Miguel Angel 1508-1512



Adentro de una estructura de una altura de 22 metros, 67 de largo y 28 de ancho, con una superficie total de 510 metros cuadrados, de hecho, se reprodujo la Capilla Sixtina gracias a 2 millones 700 mil reproducciones fotográficas de su interior (cada una de 3 centímetros). Las imágenes fueron tomadas por la noche, durante un año y medio, con nuevas tecnologías. Luego fueron digitalizadas y los archivos pasaron a manos del artista mexicano, Antonio Berumen, que primero las imprimió en papel de altísima calidad, luego las pegó en telas y después a una estructura de madera que por sus dimensiones es una reproducción perfecta de la Capilla Sixtina.

Cristo obrero y Virgen de Luján, obras de Alejandro Marmo- Foto CNS "L’Osservatore Romano"

Fue todo artesanal, está en sintonía con la pastoral del Papa, que quiere acercar a la gente que no puede ir a visitarla y se hizo en México porque el cardenal Giuseppe Bertello, que es el presidente del Governatorato, fue nuncio apostólico allí. Según el artista argentino Alejandro Marmo, la réplica que llegará a la Argentina será una estructura nueva, distinta de la México y exclusivamente destinada a nuestro país y a varios otros de América latina y con una misión social. Dicho artista es parte del proyecto. Los museos vaticanos confiaron en su fundación, "Arte en las Fábricas", para llevar el capolavoro renacentista a la tierra natal del Papa.

 "El arte como catalizador".




En cada territorio la estructura se quedará seis meses. Es decir, la Capilla Sixtina estará un total de dos años en la Argentina, para trasladarse luego a otros países de América Latina, como Paraguay, Perú, Colombia y otros. La idea no es sólo que la gente que no puede viajar tenga la posibilidad de ver a la Capilla Sixtina, sino también que la réplica tenga un efecto social, para construir una estética de la esperanza que motive, que eduque y que junte a la gente. Por eso, al lado de la réplica se levantará también un taller para la capacitación de oficios y esculturas y para promover la cultura del trabajo en chicos con adicciones, desempleados y abuelos. "Queremos que el arte sea motivador de un sueño para todos", subrayó Marmo.

"Queremos que el arte sea motivador de un sueño para todos".

 

La Capilla Sixtina montada en la Ciudad de México-Foto: Getty images by Reuters

Sobre la maravilla pintada de todos colores a la perfección.

Inauguración de la réplica en la ciudad de Querétano, México- Foto: Twitter

En rigor, la Capilla Sixtina tal como hoy se la conoce, es fruto de la restauración de la antigua capilla (Capilla Magna) del Palacio Apostólico. La obra fue ordenada por el Papa Sixto IV (de allí el nombre de Sixtina) y se realizó entre 1473 y 1481 (los frescos se terminaron en 1482). Sixto IV consagró el templo en 1483. A su muerte, su sucesor Julio II convocó a Miguel Angel, que pintó la bóveda entre 1508 y 1512 y El Juicio Final, entre 1536 y 1541. Pero pasarían muchos años hasta que la capilla se convertiría en la sede de los cónclaves, es decir, de la elección de los pontífices. Recién lo fue a partir de 1878, tras la muerte de Pío IX y la elección de León XII. E incluyó la célebre estufa que con su humo negro y blanco avisa si hay o no nuevo Papa.

"La perfección no es cosa pequeña, pero está hecha de pequeñas cosas" Michelangelo                     

 

A lo largo de su historia, la Capilla Sixtina no estuvo exenta de todo tipo de acechanzas. Desde las guerras, hasta las menos imperceptibles, como la de los hongos o la gran afluencia de turistas que cambiaban el medio ambiente y que obligaron a restauraciones, a veces no exentas de polémicas, como reducción de visitas y otras medidas. Y donde lo rudimentario se cruzó con la tecnología en un curioso contraste. Ejemplo de ello fue cuando un incorrecto uso de la estufa, durante el cónclave de 2005, que eligió a Benedicto XVI, provocó que el humo inundara la capilla y sofocara a los cardenales. O como cuando en aquella y en la última elección papal, que consagró a Jorge Bergoglio, fue protegida de los servicios secretos con un escudo tecnológico que impedía captar desde afuera las conversaciones o que eventuales infieles usaran sus celulares desde dentro.

"Ningún sueño es demasiado grande". 

Doña Eugenia Hernandez, la mexicana ganadora, cumpliendo su sueño de conocer el Vaticano- Foto: Twitter

 

La  primer estructura se instaló en la ciudad de México, luego en Tocula, Puebla, León, Guadalajara y Monterrey. Cuando se llegó al visitante número dos millones se obsequió un viaje al Vaticano. La beneficiada, una mujer de 77 años de pocos recursos, cumplió su sueño la semana pasada: estuvo en la Santa Sede y a las 7 de la mañana, sin público, entró emocionada a la verdadera Capilla Sixtina. Este fue el sueño de Doña Eugenia. Y el de muchos.

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Fuentes: BBC Mundo, Reuters, Diario La Nación, Portal VR

El vaticano, Roma.

 

¡Qué lindo va a ser visitarla en Navidad!  Yo no me la pienso perder, ¿Y vos?

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